Tag Archive for Meter idead

14 meses de lactancia y contando…

Las razones de por qué sigo dando de mamar a mi hija de 14 meses van más allá de la nutrición. El amor y la relación intima que hemos desarrollado están en el top de las razones que para mi y mi familia son prioridad y con ello he aprendido y me he convencido que eso es lo que nos debe importar sobre los comentarios de otros ajenos a mi esposo y mis dos bebes.

El dar de mamar a Bárbara, mi segundo bebé, me liberó de la culpa de no haber podido amamantar a mi hijo Guillermo. Todos los días me preguntaba ¿Por qué con Guille no pude?… Cada vez que trataba de responder lloraba y me decía que fue falta de voluntad. Pero una noche, en un programa de televisión sobre la depresión, que por cierto sufrí durante mi primer postparto, le decía a la que me entrevistaba que la lactancia con mi primer hijo había fracasado porque la ignorancia había ganado… ¡Bingo!

Al fin había encontrado una respuesta que me hacia admitir mis errores, implementar soluciones y liberarme de culpa. El que la ignorancia hubiese ganado una batalla, no significaba nada, aún había cosas por hacer, mamás a quienes ayudar y acompañar. Tiene solución y me hizo aprender, a confiar en mi instinto y a buscar ayuda cuando la necesité… Claro que lamento que Guille fuese el más perjudicado, pero el no haber tenido su tetica, por más de 2 meses, no lo privó de amor y de tener una crianza respetuosa.

Todo lo que no sabia, lo se ahora y me ha ayudado a llevar una lactancia exitosa con mi hija, ha sido todo un proceso que requirió de mucho apoyo en casa, un proceso que no tiene tiempos ni horas establecidas y con el que he necesitado romper paradigmas y encontrarme conmigo misma para escucharme y bloquear todos los tabúes, creencias y tonterías que actualmente rodea a la lactancia materna.

Entendí que mis tetas no están allí para mi propio placer, también están para dar soporte, amor y alimento. No sólo hacen feliz a un hombre. Ellas, sean grandes, chiquitas, paradas o caídas hacen feliz a una bebé que en su forma de decir que me extraña, que tiene hambre o sueño, exclama ¡Mamá teta!