09/29/13

El tiempo y la Maternidad

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Se me ha revelado, no se la razón de no haberlo visto antes… No es que el mundo vaya más lento para nosotras, las madres, es que nosotras flotamos cuando nos dejamos llevar y empezamos a vivir la segunda infancia que nos dan los hijos. He tenido unos días con menos estrés, trabajo y preocupaciones. Cada vez que jugaba o que me dedicaba sólo 100% a los niños me sentía mejor y mi tiempo, si, mi tiempo de adulto; no el de los niños, se detenía.

Entraba en el mundo de ellos, donde las princesas voladoras y los Buzz con moto son posibles, donde no importa que se te caigan los proyectos o que clientes, proveedores y hasta amigos no entiendan que tienes que trabajar en equipo o nada y que además les importe un pepino que sólo puedas llamar a mediodía y enviar correos de madrugada. Eso ya no importa, porque me convierto en la que persigue para comer pancitas con cosquillas y la que vuela en el pasillo de su casa “al infinito y más allá”.

Mi carrera es importante, al igual que mis clientes, pero mis hijos serán pequeños una sola vez… Ellos crecerán y harán su vida y yo podré hacer la maestría que no he terminado, el doctorado que me gusta y dar o asistir a miles de charlas, talleres o congresos. Tendré mucho que hacer en la vejez jajajaja.

Muchos andan apurados, yo fui una… pero descubrí que flotar en el tiempo de mis hijos es mucho más divertido y lamento que algunos no lo entiendan y crean que a nosotras, por ser madres, nos dejó el tren de la modernidad. La cosa es que nosotras no vamos en tren, nuestro tiempo es un gran globo de colores, que va como los que dependen del viento, a veces rápido o a veces lento… Lo que si es seguro es que flota.

¡El tiempo de las madres flota!

06/3/13

El Desamparo materno

No encontré un título más adecuado para el post que este, y además para escribirlo esperé a que ese sentimiento o situación desapareciera para poder contarles, ya desde afuera, lo que se siente.

Un día de lluvia, como el de hoy en el que escribo el post, puede desatar el más profundo sentimiento de desamparo. Ustedes dirán que puede ser por el día gris o porque a veces uno se pone melancólico, pero no, es por algo mucho más práctico aunque suene descabellado.

Yo no manejo, o procuro no hacerlo. No me gusta manejar, soy torpe y nerviosa; me estreso y en un carro sincrónico eso no es bueno. Una vez se me apago en medio de un cruce, entre el corneteo y la lluvia me costó casi 20 minutos prenderlo, por eso manejo lo mínimo.

Aclarado lo anterior, he tratado de que todo me quede cerca (colegio, trabajo, supermercados, panaderías…), hasta ahora lo he logrado, el problema es cuando llueve. Yo a pie con dos niños y un palo de agua (chaparrón) no es buena combinación.

¿Y el desamparo? Esto es un ejemplo pequeñito, pues al no contar con una tribu ha convertido los días de lluvia en mis enemigos. Mi esposo trabajando y sin mis vecinas, que son las únicas que me echan una mano, termino emparamada y a veces con mis hijos mojados.

Aunque el sentimiento de desamparo va más allá… Guille se me enfermó un fin de año con fiebre de 40 y los cohetes sonaban y todo el mundo estaba de fiesta, mientras mi esposo y yo bañábamos al niño con compresas y lo abrazábamos para que se sintiera mejor. Ahí el desamparo fue familiar porque allí papá me entendió.

En estos tiempos modernos cada quien vive su vida, el mundo gira y gira hasta que te conviertes en madre o padre. Se ha arraigado la creencia que la maternidad es un asunto doméstico y no, la maternidad tiene implicaciones sociales profundas. ¡Alguien tiene que parir, criar y alimentar a los ciudadanos y trabajadores! Y quien más sino mamá.

El problema no es aprender a pedir ayuda, eso lo superé, ahora hasta soy capaz de gritar AUXILIO, el problema es que nadie acude, nadie viene. Todos ven desde afuera sin intenciones de involucrarse. No hay sustento emocional para las familias y mucho menos para los padres, pero si son capaces de criticar el desempeño de los hijos o de sus familias.

Critican a las madres solas si les dejan los bebés a los abuelos o a otras familias, criticamos si los niños tienen berrinches o si están brincando o “molestando” en espacios públicos… Pero son incapaces de preguntar “¿Señora mamá, señor papá necesita ayuda?”

Ya no nos emplean, y es que hasta la legislación y el Estado nos embromó y así me quieren convencer que la maternidad es sólo una cuestión privada. Obvio que empieza con una decisión personal, uno decide si quiere o no ser madre pero luego, el día que ese bebé llega empieza el entramado social que envuelve todo el asunto. No puedo criar a mis hijos y complementar el sustento de mi familia sin que la legislación, mínimo, no me estorbe.

El desamparo va más allá de lo económico, las “ayudas” o misiones no han frenado el embarazo adolescente ni la paternidad irresponsable. Las cifras del último censo lo demuestran.

Además, las mujeres perdieron la empatía y el sentido común, el estar en tribu nos hace las cosas más fáciles. Pero optamos por repetirnos que “somos fuertes y podemos solas” y así demostrarle al mundo que somos unas guerreras mientras lloramos todas las noches del cansancio junto a nuestros esposos o solas porque no hay quien nos releve en la rutina, sobre todo si llueve.

10/9/12

#Filosofando sobre la #Maternidad

  1. Hoy tampoco tengo mucho sueño, a ver ¿Quieren que #Filosofemos?
    Kareta
    Sat, Jul 14 2012 15:19:23
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  2. ¿Me dan un tema que se relacione con #maternidad #política o #TrabajoEnRed para que #Filosofemos?
    Kareta
    Sat, Jul 14 2012 15:19:23
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  3. @Kareta Mujeres que tienen que ser madre y padre a la vez.
    MigeruPereira_M
    Sat, Jul 14 2012 15:19:23
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08/18/12

Mamá 2.0 en el #SMTour

Muchas mujeres están conectadas a la web. Trabajan, conversan y compran… en sus redes, algunas también llevan a cabo pequeños negocios, abren tiendas virtuales o emprendimientos que le dan empleos a otros.

Dentro de ese grupo de mujeres algunas somos madres, que además de compartir las fotografías y anécdotas de nuestros hijos, en la red, estamos entretejiendo relaciones, apoyando e impulsando movimientos ciudadanos en pro de la maternidad, la infancia, la lactancia materna…

De esto hable el pasado 15 de agosto en el Social Media Tour 2012 en la ciudad de Barquisimeto… Me sorprendió muchísimo las reacciones en la red al ver la cantidad de tweets que se producían y que están, en su mayoría en el storify de Barquisimeto Móvil.

Allí me dieron la oportunidad de dar ejemplos y de contar mi historia, la red no sólo la he usado para hablar de ciudadanos y de política o para vender marcas… También la uso para hablar de la maternidad 🙂

La presentación que utilicé, y que está en prezy, también está on line: Maternidad 2.0

Aquí está el vídeo completo de la ponencia, donde mis nervios y lágrimas se pusieron de manifiesto al hablar de un tema que me apasiona y toca mis más profundas emociones.

07/7/12

Fuera Culpa: Mamá y Papá… Crianza Compartida

Empiezo este post quitando algo que pesa mucho, la culpa. La quito y me la quito porque estoy cansada de cargar con ella. Cosas como la culpa profundizaron mi depresión postparto en mi primer embarazo y ya me cansé de ella.

Una de las cosas que me gusta de Laura Gutman es que habla sin anestesia sobre la maternidad. No de una forma cruel sino, de la única forma que deberíamos hablar, con la verdad.

El mundo moderno se olvido por completo de las madres. El mundo laboral, sobre todo, es el más cruel. Se les olvida que para que haya trabajadores, alguien tiene que parirlos y criarlos. Y lo más triste es que eso también se le olvida a las mujeres a las que les toca contratar a otras mujeres.

Como liberal creo en la conciliación, en que la empresa y los empleados pueden llegar a un acuerdo. Soy afortunada por haber logrado eso. Me importa pasar tiempo de calidad con mis hijos, me importa más darle amor que cosas, pero también me importo yo y quiero, despojandome de toda culpa, hacer lo que me gusta y trabajar en lo que se hacer.

Amo lo que hago, aunque el mundo laboral sea machista. Donde los jefes no entiendan cuando Papá le pide un permiso para ir al acto del día del Padre o que tengan que faltar cuando el chamo se enferma. O que una mujer trabaje mientras el Papá se queda en casa cuidando a los niños.

Pregunto ¿Por qué se queda mamá en casa?, muchos me responde porque ella da teta… Y cuando el bebé ya no quiere teta ¿Por qué se queda mamá en casa y no papá? Nadie es capaz de responderme más allá de decirme que mamá es más importante en la vida de los hijos, que mamá es la que cría y papá el que va a la calle a buscar el sustento… ¡Injusto y machista me parece!

Queremos cambiar el mundo, queremos que no haya diferencias de género, raza, religión… Pero metemos a mamá en casa y decimos que ella es más importante que papá. No valoramos a los hombres que son padres y que quieren estar con sus hijos…

¡No estamos educando a los varones para ser padres! Los excluimos cuando les negamos más días de licencia por el nacimiento de un hijo, los despreciamos cuando no dejamos que se los lleven a la oficina porque mamá está ocupada o está enferma… Y lo más grave, nos alarmamos si nuestro niño pequeño juega con la muñeca de su hermana y la monta en el coche, así como uno lo hace con él.

Le debo parte de mi recuperación de la depresión a mi red de madres, pero yo no juego a la culpa ni a la exclusión del padre de la crianza… Es injusto que sólo mamá se dedique en un 100% a los hijos. Mis hijos no son míos, ellos en algún momento se irán de casa.

Estoy clara que su Papá y yo los estamos preparando para que asuman solos sus decisiones, por ejemplo, decidimos que los criaremos sin religión en casa, y que ellos cuando tengan edad verán si creen o no. Pero también nos hemos enfrentado a la realidad laboral de Venezuela y, me atrevo a decir, de muchas partes del mundo.

Nos toca a él y a mi vivir solos con los niños en una ciudad que no es la nuestra. Así que alguno de los dos tiene que faltar al trabajo y a sus obligaciones cuando se enferman o cuando no hay quien los cuide. Yo llevo el récord hasta ahora. Me imagino que muchos dirán o pensarán que así debe ser, pero yo pienso que es injusto para mi y para él que también quiere cuidar y proteger a sus hijos tanto como yo.

No se si seguir escribiendo, esta es una situación que vivo todos los días y que particularmente este mes se ha hecho más frecuente y dónde me he topado con mamas que juegan a la culpa. Sólo me queda decir que me retiro del juego. Todo esto refuerza mi decisión de ser diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela porque esta vaina tiene que cambiar.

Les dejo una imagen que encontré en la página de facebook del club para mamás. ¿Si hubiese sido una mujer la de la imagen les causaría tanto asombro?

 

¿Queremos cambiar el mundo? Luchemos por una crianza respetuosa y compartida, donde Papá también es importante. Aunque no sea nuestra pareja, esposo o novio siempre será el padre de nuestro(a) hijo(a)